Centro de confianza
Tu manuscrito es tuyo. Punto.
Escribir con una IA de apoyo da respeto, sobre todo cuando lo que escribes aún no lo ha leído nadie. En esta página te hablamos, sin rodeos, sobre qué hacemos con tu texto, qué no hacemos nunca y dónde puedes comprobarlo por ti mismo.
Última actualización: 21 de julio de 2026 · Journzy está en versión beta privada
Las cuatro promesas que sostienen todo nuestro proyecto
No son eslóganes. Cada una está escrita en el código antes que en esta página y, más abajo, te contamos cómo puedes comprobarla.
No vendemos tus datos
Nunca. Ni tu texto, ni tu correo, ni tu actividad. No hay anunciantes, cookies publicitarias ni terceros de marketing. El correo que nos facilites para la lista de espera solo se usa para gestionar tu acceso y las comunicaciones del lanzamiento.
No entrenamos IA con tu obra salvo que lo actives
El permiso viene desactivado de origen y así se queda hasta que tú decidas. Tu obra se conserva como tu documento de trabajo, pero mientras el permiso siga desactivado no guardamos ninguna línea del manuscrito ni ficha de la biblia en el registro de entrenamiento: no existe una segunda copia destinada a entrenar modelos.
La IA lee para ayudarte; nunca escribe tu historia
Journzy vigila la continuidad y la coherencia de tu manuscrito y te avisa si encuentra algo que no encaja. Cada aviso incluye el botón «Intencional». Nada cambia por sí solo: tú decides y haces cada cambio.
Tu texto nunca aparece en nuestra analítica
Medimos clics y rendimiento, no redacción. Los registros pueden decir que abriste una pantalla o cuánto tardó una función; nunca contienen el texto que había dentro. El editor, las fichas de la biblia y los avisos de la IA están protegidos para que su contenido no viaje en esos registros. Está prohibido por diseño.
Entrenamiento: desactivado por defecto y en tus manos
Esta es la pregunta que más importa a un autor, así que la respondemos de forma honesta. No entrenamos modelos con tus ideas o proyectos a menos que tú lo quieras y nos lo indiques de forma explícita. El permiso para que tus verificaciones ayuden a mejorar la IA de Journzy tienes que activarlo tú.
- Haz clic en tu nombre, abajo del todo en la columna de la izquierda, en la zona Cuenta y ajustes.
- Entra en la pestaña Datos y privacidad.
- Ahí encontrarás el interruptor Ayudar a mejorar la IA con mis sugerencias aceptadas.
Si algún día lo activas, el permiso sigue siendo estrecho: solo se usan las verificaciones de IA que ya resolviste —el aviso y tu decisión—, nunca tus borradores más allá de lo que la IA revisó para avisarte de un descubrimiento o una incongruencia. Puedes desactivarlo cuando quieras, sin dar explicaciones; desde ese momento, tu obra queda fuera de cualquier uso futuro.
Por qué puedes creernos
El permiso está desactivado por defecto en la propia base de datos. Cuando sigue desactivado, el registro de entrenamiento solo indica que el contenido fue retenido: las columnas donde podría aparecer redacción quedan vacías. No es una política que prometemos cumplir; es cómo está construido el sistema.
Cómo se mueve tu texto por Journzy
Ser honestos incluye contarte lo que sí sale de tu pantalla, no solo lo que no. Cuando la IA comprueba la continuidad y la coherencia de tu historia, esto es lo que ocurre de verdad:
- Se queda en Europa. Tu manuscrito y tu biblia se guardan en infraestructura gestionada por Journzy, en servidores de Hetzner en Alemania y Finlandia. Las imágenes se guardan en Cloudflare R2 con jurisdicción europea; Cloudflare también protege la entrega del servicio.
- Para cada comprobación se envía solo lo necesario. Journzy reúne el fragmento que se está revisando y la parte relevante de tu biblia, y se los entrega al modelo que hace la comprobación. No se envía la obra completa cuando ese contexto basta para contrastar el aviso.
- El motor funciona con retención cero de datos. Hoy los modelos se sirven a través de OpenRouter con Zero Data Retention forzado para toda la cuenta. El texto puede permanecer de forma efímera en memoria mientras se calcula la respuesta —como una página abierta mientras se lee—, pero no queda guardado como historial ni se usa para entrenar.
Lo que nunca acompaña a tu texto
Tu identidad no viaja con la redacción: el motor recibe el contexto que necesita comprobar, nunca tu nombre ni tu correo. Nuestra analítica y el registro de errores tampoco reciben tu manuscrito.
Para saber si Journzy funciona, guardamos datos como el nombre de una pantalla, un identificador interno, un recuento o una duración. PostHog procesa esos metadatos en su región de Estados Unidos, bajo el Marco de Privacidad de Datos UE–EE. UU. y cláusulas contractuales tipo; no recibe el contenido de tu obra.
Exportar, borrar y ejercer tus derechos
Te lo decimos con claridad, incluyendo lo que aún debemos pulir: durante la versión beta, preparar una copia de tus datos y eliminar tu cuenta son solicitudes que gestionamos de forma manual.
Escríbenos a hola@journzy.com y una persona del equipo preparará una copia de los datos que nos hayas confiado o tramitará el borrado de tu cuenta. Los controles automáticos aún no existen; cuando estén listos, actualizaremos esta página.
El RGPD reconoce los derechos de acceso, rectificación, supresión, portabilidad, limitación y oposición. Respondemos dentro del plazo legal de un mes. Si crees que no hemos tratado bien tus datos, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
El borrado no se puede deshacer
Revisamos manualmente los sistemas vinculados a tu cuenta, borramos tu manuscrito, tu biblia y tus imágenes, y te confirmamos cuando el proceso termina. Si alguna información debe conservarse durante un plazo por obligación legal, te lo diremos expresamente. Antes de pedir el borrado, solicita la copia de los datos que quieras conservar.
La letra pequeña, que no escondemos
Todo lo que has leído en esta página está también en nuestros documentos formales, escritos en el mismo lenguaje llano con el que hablamos contigo:
¿Tienes alguna duda que esta página no responde? Escríbenos a hola@journzy.com; te contestará una persona del equipo.